Somos estudiantes de psicología de la Universidad Ricardo Palma, hemos elaborado el presente blog para que parejas jóvenes logren establecer relaciones afectivas saludables, y así contribuir con la disminución de violencia en nuestro país y evitar agresiones tanto físicas como verbales, ya sea de hombre a mujer o de mujer a hombre.

viernes, 30 de octubre de 2015

TE ESCRIBÍ Y ME DEJASTE EN "VISTO"


En la actualidad, entre las innumerables peleas que se dan frecuentemente en las parejas, se encuentra las peleas virtuales, ya que ahora se utilizan aplicaciones de mensajería instantea como  Facebook chat o Messenger y Whatssapp. Redes sociales que han generado el llamado síndrome del doble check, tratándose del visto que aparece cuando  el remitente abre la aplicación y se dirige a la conversación del contacto confirmando así la lectura de dicho mensaje, sin responder.  Esto genera gran ansiedad en el emisor, que está esperando una respuesta. A esa información se agrega el dato de la hora a la que se han conectado por última vez el contacto y el "estado" del mismo donde puede leerse, por ejemplo, que está "en línea" o "disponible", lo cual quiere decir que tiene la aplicación abierta pero no, necesariamente, que está utilizándola o leyendo los mensajes.
Esto trae como consecuencia que la pareja se torne violenta de manera verbal y se generen insultos, sentimientos de desconfianza, inseguridad ya que como observamos a diario los jóvenes andan muy estresados al no obtener una respuesta rápida al mensaje enviado. Esto puede generar celotipia, que es un componente importante si de violencia se trata, ya que no son los celos comunes que todos sentimos, es el celo irracional, infundado, obsesivo, con cualquier pareja que este de turno. Esta posesión y sobre interés por su pareja puede hacer pensar a la pareja que realmente son una “gran demostración del amor que siente por ella”, cuando la verdad no es así, nadie que te ama realmente puede coartar tu libertad…el deseo de posesión no es amor. Es solo una demostración de egoísmo de poco interés por el otro. Existe algo muy cierto, uno proyecta en los otros lo que uno mismo teme de si mismo, entonces que esta proyectando el celotipico? Cuales son sus temores reales? Le teme a ser el quien caiga en esa misma conducta que se queja. Por eso mucho maltratadores que son infieles, se obsesionan por coartar a su propia pareja y victima para que ella “no haga lo mismo que el”…hay que dejar en claro que la celotipia es una de las características del maltratador, pero no lo es todo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

El perdón que llega disfrazado de violencia

Son muchos los que dicen “me pega porque me quiere”, y es así como confunden amor con dolor. Algunos agresores lo hacen porque han sufrido dentro de su círculo familiar episodios de violencia y maltrato de sus progenitores, siguiendo como ejemplo en sus relaciones amorosa   s posteriores.    
El maltrato hacia la pareja puede ocurrir en cualquier momento desde la primera cita o hasta transcurridos varios años de relación pero su diferencia ante otros tipos de violencia es el proceso de socialización y adquisidor de roles de género en los jóvenes, mismo que determinan el dominio como comportamiento masculino y sumisión como femenino, sumados a la idealización del “amor romántico”, que todo lo supera y  lo perdona. Entre novios los golpes no son la manifestación ordinaria de la violencia, pero en el ámbito del juego son comunes y eso lleva a que su gravedad parezca mínima. Por otro lado, es relativamente frecuente que los agresores muestren arrepentimiento e intenten compensar a su pareja tras un episodio de conflicto. Esto contribuye a confundí a la víctima, y a reforzar su permanencia en la relación, haciéndole creer que la situación puede mejorar si pone mayor empeño. Sin embargo, es muy probable que se produzcan nuevas agresiones. De esta forma, se establecería lo que Walker (1984) denominó ciclo de la violencia. Para poder terminar una relación amorosa lo primero que se necesita es tener una percepción clara de cuál es la situación que se está viviendo y cuáles son las consecuencias de mantener el compromiso. Sin embargo, algunas agresiones se dan a edades tan tempranas que las victimas carecen de la experiencia o de la información que les permitiría realizar una valoración adecuada de lo que sucede. Así mismo pueden indicarse de forma sutil o ser justificadas por el agresor de tal forma que la víctima se sienta desorientada. Sin información que les permita comprender la gravedad de la situación que viven, las victimas pueden resolver sus propias diferencias convenciéndose de que están muy enamoradas o enamorados y de que serán capaces de perdonar a sus parejas tras sufrir las primeras agresiones.
La violencia suele instalarse en las relaciones de forma gradual. En muchos casos, no se manifiesta hasta que se inicia la convivencia. Sin embargo, antes de que esto ocurra pueden producirse algunos indicios que deberían alertar a los que comienzan una nueva relación.              
Teniendo en cuenta las actitudes tradicionales se señala que los hombres con creencias más conservadoras respecto a los roles de género son también más propensos a utilizar la violencia en sus relaciones de pareja. En este sentido las creencias no solo contribuyen a mantener y justificar la desigualdad existente entre hombres y mujeres, sino que también facilitan el uso de la violencia como forma extrema de control. El deseo de controlar a la pareja es un arma de doble filo ya que puede llevar a los jóvenes a mostrarse violentos cuando no consiguen lo que quieren y por otro lado puede convertirlos en objeto de agresiones por parte de quienes se sienten coartados en su libertar.